Profesores de escuelas multigrado entregan su visión de la educación en zonas rurales y cuentan cómo Crea+ los apoya

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Desde los pueblos más áridos del mundo, al interior de San Pedro de Atacama, los docentes hacen un balance positivo del año escolar 2016 y destacan el asesoramiento permanente que reciben de la Corporación Crea+ para la asignatura de Matemáticas.

Rodeada por los volcanes Lucancabur, Lascar y Meniñes y a 5 kilómetros de San Pedro de Atacama se encuentra la localidad de Solor que destacada por sus edificaciones hechas de barro. Hasta la escuela Multigrado de este lugar llegan todos los días 26 estudiantes de 1ro a 6to básicos que son recibidos por su directora Zandra Chávez y la profesora Isabel Tito.

“El 2016 fue mi primer año como encargada de la escuela, tuvimos muchos nuevos desafíos y hoy el balance que hacemos es positivo”, comienza diciendo la directora, cuyo establecimiento cuenta con el apoyo de Crea+ en el área de matemáticas.

“La planificación y el cuadernillo de trabajo que nos entregó Crea+ nos simplificó en un 100% el trabajo y nos permitió dedicarnos a hacer la clase, más que a prepararla”, cuenta Chávez desde el Hotel Cumbres de San Pedro de Atacama, donde se encuentra para participar de un taller sobre el Diseño Universal del Aprendizaje (DUA).

Chávez destaca que “desde que vienen a visitarnos los asesores de Crea+ a mis estudiantes les gustan más las matemáticas, incluso se quedan en los recreos haciendo los ejercicios y eso es un aporte importantísimo”.

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La profesora Isabel por su parte detalla que “las asesoras siempre están apoyando y entregando buenas ideas. Lo que más me gusta es que también lo motivan a uno a hacer cosas mejores y diferentes”.

Un poco más al sur, a 60 kilómetros de San Pedro de Atacama, se encuentra Talabre, una pequeña comunidad indígena de casi 100 habitantes. Frente a la Iglesia de este pueblo, una construcción de piedra labrada, se encuentra la única escuela de la zona donde el profesor Rene Gordon enseña a sus 3 estudiantes, de 2do, 5to y 6to básico, bajo el sistema multigrado.

Gordon se refiere a la realidad de la educación rural y dice que “los profesores multigrado tenemos que planificar bajo un mismo hilo conductor los contenidos de cada área para cada nivel y la experiencia nos va enseñando que la única forma de salir adelante es trabajando y abriéndose a ser apoyado por otros externos”.  El profesor agrega que, en ese sentido, el apoyo que ha tenido de la Corporación Crea+ ha sido muy significativo. “Las planificaciones vienen listas, incluso con sugerencias de estrategias de aprendizajes alternativas para estudiantes con capacidades diferentes, todo esto es muy importante para mí y para cualquier profesor en mis condiciones”, dice.

A 37 kilómetros al sur de Talabre, más cerca del Salar de Atacama, se encuentra la comunidad de Camar, un pueblo seco y silencioso que sólo tiene una escuela que es dirigida por la profesora Rosa Gaete. En esta escuela hay 9 alumnos repartidos en 5 niveles distintos, de 2do a 6to básico, y todos aprenden en la misma sala de clase.

“El trabajo multigrado es súper difícil, pero la complejidad no está en la cantidad de alumnos, sino en los niveles que se tienen”, asegura la profesora Gaete, quien explica que en la asignatura de Matemáticas esa complejidad ha disminuido bastante gracias al apoyo que recibe de Crea+ a través de las planificaciones que le entregan y los asesores que la acompañan. “He tenido una relación muy enriquecedora con los asesores del programa, ellos son personas súper presentes, no solo cuando vienen para acá una vez al mes, sino que en todo momento yo puedo confiar siempre en ellos y eso es clave”, destaca.

A 25 kilómetros al sureste de Camar se encuentra Socaire, un pueblo de solo 389 habitantes que antiguamente fue conocido por la explotación de oro. En esa localidad, Karen Gallardo es encargada de la Escuela de Socaire y hace clases a 30 niños que van de prekinder a 6° básico.

“La escuela ha crecido bastante. Tuvimos la suerte de contar con harto apoyo externo. Quedamos contentos con los resultados que obtuvimos en las pruebas de evaluación de fin de año. Ahí vimos que el trabajo realizado dio sus frutos y fue bastante bueno”, subraya la docente.

Gallardo comenta que están “contentos” con Crea+ y explica que eso es “porque ha sido un apoyo bastante fuerte, tanto dentro como fuera del aula. Es un apoyo con materiales, en la resolución de problemas y en la modelación de las clases. A veces nosotros no tenemos las bases de algunos contenidos y ellos han estado ahí para ser un guía en nuestra labor”, dice.

Peine es otra de las localidades que se encuentra en pleno desierto de Atacama, a 103 kilómetros de San Pedro y 35 kilómetros de distancia del salar.  En este lugar se ubica la Escuela Multigrado de Peine que dirige Carlos Rodríguez Zambrano y donde trabaja la profesora Verónica Llanos y dos profesores más.

“Una de las mayores dificultades que tenemos los profesores es la planificación en aula multigrado porque no hay ninguna entidad o institución universitaria que prepare o dicte esa carrera. Esto se aprende haciendo” recalca la profesora Llanos, quien lleva 18 años haciendo clases en colegios rurales y dos en este establecimiento del norte de Chile, donde le enseña a 5 alumnos: uno de 2do y cuatro de 1ro básico.  Llanos se refiere a la experiencia que ha tenido con el programa de Crea+ y dice que “el hecho de contar con asesores que sean constantes en el monitoreo y seguimiento a lo largo del año para nosotros es fundamental”, dice.

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Para esta profesora una de las cosas más destacables de Crea+ es que “nos entregan una visión al inicio con un diagnóstico, después nos entregan un informe intermedio y con él, un detalle de qué cosas tenemos que mejorar. Al final recibimos los resultados de la prueba global que es un aporte que nos permite prepararnos para el año siguiente y hacer una autoevaluación de nuestro desempeño en el aula”.

El director Rodríguez por su parte comenta que “existe un nivel de acercamiento con nuestras asesoras muy grande. Ellas ingresan a la sala de clases e interactúan con los niños, comparten con ellos, aclaran dudas. Están integradas, como si fueran profesoras de la escuela y eso es fundamental para una asesoría que viene de afuera, eso hace la diferencia”, concluye.