Profesora chilena en Finlandia: “No esperen a que venga una tremenda reforma, hagan una reforma cada día con sus niños”

Susana Donoso Grandis estudió educación parvularia en la Universidad de Antofagasta y hace 17 años que se fue a vivir a Finlandia donde es profesora del Programa de Fortalecimiento Profesional Docente VisitEDUfinn, el mismo que por estos días se encuentra realizando en la ciudad de Helsinki de ese país un equipo de la Corporación Crea+ junto a 25 profesores chilenos.

“Siento que tengo la capacidad de cambiar la vida de un niño y no solo traspasar información”.

Con estas palabras Susana Donoso, profesora chilena que vive en Finlandia hace 17 años, contesta por qué le gusta su profesión. “Quiero que un ser humano después de estar conmigo sienta que puede ser mejor”, agrega con evidente entusiasmo. Susana Donoso es parte del grupo de profesores del Programa de fortalecimiento profesional docente VisitEDUfinn, que se implementa en la ciudad de Helsinki, en Finlandia, y que esta semana está realizando en equipo de la Corporación Crea+ junto a 25 profesores chilenos. El objetivo de este programa es que los docentes chilenos en este caso conozcan en primera persona las prácticas y métodos que los maestros finlandeses emplean en sus aulas.

“Me parece excelente que vengan profesores chilenos hasta aquí, además me he dado cuenta de que cada persona tiene en su mente y corazón las ganas de que niños y jóvenes puedan aprender de una manera más eficiente”, dice Susana respecto al grupo de profesores chilenos que se encuentra realizando el programa. Lo importante, agrega, “es que no se fijen en lo que Chile no hay sino que se fijen en qué herramientas pueden utilizar una vez que lleguen a Chile. En el fondo, que no esperen a que venga un tremenda reforma, hagan una reforma cada día con sus niños. Eso puede hacer la diferencia”.
Para Susana la confianza es una de las cuestiones claves que tiene el sistema educativo finlandés, considerado uno de los más exitosos del orbe según el Informe PISA (Programme for International Student Assessment), que realiza la OCDE a nivel mundial y que mide el rendimiento académico de los alumnos en matemáticas, ciencia y lectura.

“Aquí el jefe confía en mi y yo confío en los niños y los padres confían en los niños. No hay evaluaciones a los profesores, a lo niños no se les da tanta tarea. Confían en el ser humano y se entiende que por derecho todos somos inteligente y buenas personas hasta que esa persona demuestre lo contrario”, explica Susana.

¿Dirías que la confianza es la base del sistema educativo de Finlandia?

Absolutamente. La honestidad y responsabilidad sana. Aquí cada quien confía en que todos van hacer bien su trabajo. Es como el engranaje de un reloj. Todos hacemos nuestro trabajo y no tengo tiempo de ir a vigilar qué hace mi compañero. Yo sé que hago mi trabajo y estoy seguro que mis compañeros también.

¿Qué le pueda enseñar una profesora chilena a sus colegas finlandeses?

En lo personal he aportado bastante sentido del humor. Aquí son inteligentes pero muy serios y yo soy muy alegre. Aquí la gente no baila, cuando se juntan conversan, entonces yo les he hecho reconocer a través de la danza que su cuerpo es importante.

¿Qué sueños tienes para el sistema educativo chileno?

Que las personas confíen en las personas. Que los jefes ocupen su tiempo en capacitarse para darle nuevas ideas a su personal y no solamente en evaluarlos y ver qué está mal.

¿Qué te gustaría decirle a los profesores de Chile?

Que si alguien no soporta la bulla de los niños, que se cambie de profesión. Que deje a persona que tengan ganas de estar ahí.